"Debido al congreso en el Centro de Convenciones en Amador, el desayuno fue un caos total: demasiada gente! y no tenían capacidad para esta marea de personas que parecían plaga. No había mesa, no había platos, no había cubiertos, no había tazas ni para una taza de café. Poco a poco iban sancando lo que podían de la cocina, pero nada duraba más de 20 segundos antes que desapareciera frente de mis ojos. Recomiendo que si tienen un incremento en la cantidad de húespedes (y ellos lo saben con las reservas!), entonces, POR EL AMOR DE DIOS, prepárense en consecuencia y eviten esta improvisación. De noche, el restaurante cerró a las 10 PM y no alcanzamos a pedir para cenar por llegar algo tarde, y todo está lejos del hotel como para ir a comer algo."