"Nuestra experiencia en este hotel fue excelente. Todo el personal fue muy amable y acogedor desde el primer momento, lo que hizo que nos sintiéramos realmente cómodos durante toda la estadía. Verónica y Marian se aseguraron de brindarnos todas las comodidades para mi familia.
Las instalaciones estaban impecables, siempre limpias, bien conservadas y cuidadas en cada detalle.
Además, el hotel cuenta con acceso directo a la playa. Justo al frente hay algunas rocas, pero a pocos pasos se encuentra una zona súper limpia donde se puede disfrutar del mar de forma tranquila, casi como si fuera privado. Asimismo, el lugar cuenta con diferentes áreas para desayunar, almorzar y cenar con tu familia, a tu disposición y comodidad.
En cuanto a la ubicación, el hotel se encuentra en Canoas de Punta Sal, lo que lo hace un poco distante de otras opciones para hacer compras u otras actividades. Sin embargo, con ayuda del personal pudimos contactar taxistas que nos llevaron a Máncora, al balneario turístico de Punta Sal y a Vichayito. El hotel también cuenta con piscina temperada, duchas, baños y un área de juegos (fulbito y ping pong).
Como punto a mejorar, sugeriría añadir un menú más diverso en los desayunos. Éramos 5 personas y todos terminamos pidiendo lo mismo, ya que las otras opciones eran más ligeras. La comida del restaurante, en general, fue muy buena;
Sin duda, es en lugar al que volveríamos."