"El hotel Cocoon en Salzburgo es una opción interesante por su cercanía con la estación central de trenes y de buses. Tiene un perfil más "express". La habitación que nos asignaron fue pequeña y con un columpio que más que útil, estorbaba. Eramos 3 personas. El desayuno es self-service, con una buena cantidad de opciones. No obstante, la disponibilidad de mesas es limitada y puede verse uno en aprietos para encontrar una mesa disponible. El desayuno lo tomamos dos dias en distintos horarios y en ambos casos se presentó el mismo limitante.
Tienen en el lobby un espacio para tomar té y cuenta con un microondas. No tienen café disponible. Solo de pago. Si tienes algo de comida preparada, no hay un lugar práctico y apropiado para consumirlo. La habitación no tiene mesa o escritorio y el espacio del lobby es más una mesita de centro.
El hotel tiene una concepción importante de respeto ambiental, pero los símbolos utilizados son más sintéticos que una realidad (e.g. sonido de pajaros grabados, matas de plastico, papel de colgadura con hojas)."