"Un hotel que no ha perdido su encanto y se ha ido renovando con el transcurrir de los años. Tuve mi primera experiencia viajando con mis padres en un lejano año 2002. El hotel ha mantenido su toque clásico que data de 1935. Fuimos con mi familia justo en la época de feria y fiestas de independencia. La habitación limpia e impecable, no tuvimos problemas para descansar a pesar del ruido que podía existir en las afueras del hotel, el staff muy profesional y atento a las necesidades de mi familia. La piscina techada, limpia y climatizada. Los desayunos muy buenos y con excelente atención por parte de los meseros. Todo queda muy cerca desde su ubicación (restaurantes, antros, monumentos principales, cafeterías, etc.). El estacionamiento puede ser un poco complicado de encontrar la primera vez ya que se encuentra en la parte trasera del hotel pero vale la pena la experiencia, pienso volver con mi familia y los insto a que sigan adelante. Y lo mejor de todo, el check out a las 13:00 horas me parece una política excelente que permite un verdadero descanso y el poder disfrutar del hotel como se merece. Saludos!"